Qué es el Protocolo de Kioto?

•Octubre 16, 2009 • Dejar un comentario

Cuando hablamos sobre el tema ecología, cuidado del medio ambiente, indefectiblemente alguien hace referencia al Protocolo de Kioto… pero cuanto sabemos sobre eso???.

Ante esta disyuntiva, buscando información precisa sin perderme en un mar de tecnicismos para alcanzarle a mis alumnos de cuarto año, es que encontré esta página muy clara que les dejo en este link

Norma ISO 14000. Sistema de Gestión Ambiental

•Octubre 16, 2009 • Dejar un comentario

A raiz de la necesaria implementación en las industrias de la Norma de Sistema de Gestión Ambiental ISO 14000, y su posterior certificación, quien en conjunto con las Normas ISO9000 de Sistemas de Gestión de la Calidad, se están transformando en las herramientas imprescindibles para poder competir, es que acerco para mis alumnos esta guía de estudio sobre la misma.NORMAS ISO14000

Desastre en Bophal

•Octubre 9, 2009 • Dejar un comentario
DESASTRE ECOLOGICO
Todavía es medianoche en Bhopal
Veinte años después de la mayor catástrofe ambiental química de la Historia, más de 150.000 personas siguen padeciendo sus secuelas
Maria Fluxa. Especial para “El Mundo-Madrid”

NUEVA DELHI.- Ya no hay amaneceres en Bhopal. Siempre es medianoche, desde hace exactamente hoy 20 años. Madrugada del 2 al 3 de diciembre de 1984. Bhopal, estado de Madhya Pradesh, norte de la India. La ciudad duerme tranquila, hace frío. Mientras, en la fábrica de pesticidas Union Carbide India Limited, se produce lo que nunca debió ocurrir: un escape de 40 toneladas de gases tóxicos, de las cuales la mayor parte la conforma el letal isocianato de metilo (MIC). Ninguno de los seis sistemas de seguridad de la planta, propiedad de una multinacional con base en EEUU, estaba operativo esa noche.

Los sin techo fueron los primeros en morir. Después los ancianos, los niños, las mujeres. Todos aquellos que no tuvieron tiempo, o fuerzas, para huir de la ciudad envuelta rápidamente por las nubes de gas letal. Murieron tantos que es difícil dar con la cifra exacta. «Había miles de cuerpos. Cuerpos por todas partes.Y la gente moría en cualquier lugar», recuerda Mohammad Owais, voluntario en un hospital, según recoge Amnistía Internacional (AI). La organización pro Derechos Humanos cifra en 7.000 la cifra de muertos en los dos días siguientes a la tragedia. Veinte años después, el número de fallecidos supera los 20.000; mientras, más de 150.000 personas sufren las secuelas del desastre.

Dolencias crónicas

Niñas que hace 20 años disfrutaban de la infancia, hoy son ya viejas para casarse. Los hijos que muchas madres entonces soñaron nunca llegaron a nacer, cientos vieron por última vez aquella medianoche, y los hay que apenas pueden respirar. Porque las enfermedades provocadas por el escape incluyen la ceguera, dolencias respiratorias crónicas, deficiencias en el sistema inmunológico, desórdenes ginecológicos, daños neurológicos y neuromusculares. Enfermedades que se ven agravadas por el hecho de que la fábrica nunca ha sido limpiada debidamente y, por lo cual, sigue contaminando el medio ambiente y el agua de los que dependen miles de personas.

Ayer, coincidiendo con el 20º aniversario de la tragedia, el Gobierno federal indio anunció que ha tomado una primera medida con vistas a la limpieza de la fábrica de pesticidas. Según explicó el ministro regional de Gas, Uma Shankar Gupta, el Gobierno ha solicitado a la compañía pública  Engineers India Limited que lleve a cabo «una investigación para determinar cuantos desechos tóxicos están abandonados en el lugar y cómo deshacerse de ellos».

«Esta investigación [...] será la primera etapa con vistas a la limpieza de la fábrica», añadió.

Todavía está en curso un procedimiento lanzado en Estados Unidos por asociaciones de las víctimas para hacer limpiar el lugar a Dow Chemical, que compró Union Carbide en 2001. «El Gobierno indio no espera que la Justicia norteamericana dé a conocer rápidamente su decisión», señaló Gupta a France Presse. «No queremos esperar la decisión del tribunal estadounidense. La tragedia ocurrió hace años y no se ha hecho nada para limpiar la fábrica. No queremos esperar más tiempo», añadió este responsable.

Respirar fuego

Hoy, dos décadas después de la tragedia, quienes pueden contarlo aguardan una reparación justa, asistencia médica y tratamientos adecuados. Aziza Sultan puede contarlo, esa medianoche la despertó la tos de su hijo de tres años. «La habitación estaba llena de humo, en la calle la gente gritaba ‘bhago, bhago’ («¡corred!, ¡corred!»). Entonces empecé a toser yo también, era como respirar fuego. Y los ojos ardían. Abandonamos la casa, fuera parecía como si miles de personas hubieran pasado por ahí, había chales, zapatos tirados por el suelo», relata esta mujer que trabaja en un hospital de Bhopal, y cuyos recuerdos se pierden porque aquella noche cayó inconsciente.

Pero Aziza o Radha -que perdió a todos sus hijos- y todas las demás víctimas también esperan poder contar que se ha hecho justicia. El pasado 15 de noviembre, el estado de Madhya Pradesh distribuyó una compensación económica para las víctimas tras una orden de la Corte Suprema india. Sin embargo, para los supervivientes esa compensación llega tarde y es escasa. La tragedia de Bhopal, recuerda AI en su informe Nubes de injusticia: el desastre de Bhopal 20 años después, afectó a los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Gente estigmatizada, especialmente las mujeres que son condenadas al ostracismo. Gente que por las secuelas ya no puede trabajar. Como Parvati Bai, una viuda cuya pensión es de 150 rupias mensuales (menos de tres euros). «Con eso no tengo ni para comprar comida. Un día me moriré y el Ayuntamiento se llevará mi cuerpo. Así será el final».

AI también señala, como no ha dejado de insistir la coalición Campaña Internacional por la Justicia en Bhopal, que es obligación de Union Carbide Corporation/Dow Chemical Company ofrecer a las víctimas una «reparación, restitución, compensación y rehabilitación por los daños causados».

Para todas las víctimas de aquella catástrofe, mientras no se haga justicia, siempre será medianoche en Bhopal.

bophal_01bophal_02

HISTORIA DE UNA CATÁSTROFE

Bhopal, India: desde 1984 hasta el 2004
La mayor catástrofe química de la historia continúa

Extracto de la página de Greenpeace España, diciembre 2004
Durante la noche del 2 al 3 de diciembre de 1984 se produjo un escape de 40 toneladas de gases letales en la fábrica de pesticidas de la Union Carbide Corporation en Bhopal, India, que se puede categorizar como la mayor catástrofe química de la historia. Los gases que se escaparon de uno de los tanques durante las operaciones rutinarias de mantenimiento incluían isocianato de metilo y cianuro de hidrógeno entre otras sustancias tóxicas.

Se calcula que, al tercer día del desastre, habían muerto unas 8.000 personas por exposición directa a los gases. Union Carbide se negó a suministrar información sobre la naturaleza del envenenamiento, lo que habría supuesto para los médicos la posibilidad de dar un tratamiento adecuado a las personas intoxicadas. Todavía hoy, ni Union Carbide ni su propietaria actual, Dow Chemical, ha dado información a los supervivientes y a las agencias médicas indias sobre la composición exacta del gas liberado y sobre sus efectos para la salud humana.

Lamentablemente, la noche del desastre fue sólo el comienzo de una tragedia que aún no ha llegado a su fin. La multinacional Union Carbide abandonó la fábrica dejando atrás miles de toneladas de sustancias peligrosas y, al pueblo de Bhopal, un suministro de agua contaminada y un legado tóxico que todavía hoy le causa daños.

Union Carbide intentó declinar la responsabilidad por las vidas que se cobró el desastre y pagó una indemnización totalmente inadecuada al gobierno de India. En la actualidad, aproximadamente 540.000 de las personas expuestas a los gases pueden tener sustancias tóxicas en su flujo sanguíneo y los hijos de los afectados se enfrentan a las secuelas de este legado tóxico. Los más de 150.000 enfermos crónicos que sobrevivieron a la catástrofe siguen necesitando tratamiento médico.

LA CATÁSTROFE

La noche de la catástrofe, seis de las medidas de seguridad diseñadas para prevenir un escape de gas no funcionaron bien, fueron desconectadas o resultaron inadecuadas. Además, se desconectó la sirena de alarma.

Los gases quemaron los ojos y las vías respiratorias de la gente, se introdujeron en su corriente sanguínea y dañaron prácticamente todos sus sistemas corporales. Muchos murieron en sus camas, otros salieron a trompicones de sus casas, ciegos y ahogándose, y murieron en la calle. Muchos otros murieron después de llegar a un hospital o a un centro de socorro. Los efectos inmediatos de la inhalación fueron vómitos e irritación de los ojos, la nariz y la garganta, y muchas de las muertes se produjeron por insuficiencia respiratoria. En algunos casos, los gases tóxicos provocaron que los pulmones se llenasen de líquidos; en otros, el ahogo se produjo por obstrucción de los bronquios. Muchos de los que sobrevivieron aquel primer día sufrieron daños en las funciones respiratorias. Estudios posteriores de los supervivientes han descrito además problemas neurológicos, incluyendo dolores de cabeza, problemas de equilibrio, depresión, fatiga, irritabilidad y daños en los sistemas musculoesqueletal, reproductivo e inmunológico.

Productos de Union Carbide y Dow Chemical

dow chemical_01dow chemical_02

Qué pasó en Chernobyl?

•Octubre 9, 2009 • Dejar un comentario

La tragedia de CHERNOBYL
El 26 de abril de 1986, el cuarto reactor de la Central Nuclear de Chernóbil, explotó a la 01:23 am hora local. Básicamente se estaba experimentando con el reactor para observar cuanta energía se podía producir. Pero la máquina que controlaba el combustible (dióxido de Uranio y otros compuestos radiactivos) lo mantuvo dentro del reactor durante demasiado tiempo, y finalmente explotó, creando un gran agujero en el techo de la planta y emitiendo una gigantesca nube radiactiva hacia toda Europa. Todos los residentes permanentes de la ciudad y aquellos que vivían en la zona de exclusión fueron evacuados debido a que los niveles de radiación sobrepasaron todos los estándares de seguridad.
El accidente, ocurrido a las 1:23 horas de la mañana, produjo la liberación de enormes cantidades de material radiactivo a la atmósfera, contaminando significativamente grandes extensiones de Bielorrusia, la Federación Rusa y Ucrania, afectando seriamente a la población local. El accidente se inició al disparar los operadores la turbina para llevar a cabo el experimento que pretendían. El estado del reactor en ese momento, con un caudal de refrigeración superior al normal y los venenos neutrónicos extraídos en mucha mayor proporción a lo permitido, hicieron que el reactor estuviera en régimen de supermoderación, con lo que el transitorio originado provocó un brusco aumento de reactividad que no pudo ser compensada. Una vez producido el transitorio, debería haber funcionado el sistema automático de protección del reactor, parte del cual estaba desconectado. La explosión que siguió a continuación provocó la destrucción física del reactor y la cubierta. Para dar idea de la gran liberación de energía, se dirá que partículas de plutonio alcanzaron los 2 km de altitud.
En los diez años transcurridos se han realizado considerables esfuerzos para evaluar y mitigar los efectos de un accidente que tuvo su origen en una serie de fallos humanos, de diseño y políticos, que nunca debieron haber ocurrido. Se resumen a continuación los principales acontecimientos previos y posteriores al accidente, recopilados de investigaciones recién concluidas
El 26 de abril de 1986, a la 1 hora, 23 minutos, y 44 segundos, el reactor número 4 explotó por los aires y liberó durante los diez días subsiguientes, una enorme cantidad de radiación.
Con la ayuda de los vientos, que hasta finales de abril cambiaron bruscamente su dirección de norte y noroeste, a sur y suroeste, se diseminó la contaminación cientos y hasta miles de kilómetros a la redonda, afectando a nivel local y regional.
Las consecuencias de la catástrofe se pudieron apreciar en las estadísticas de los informes oficiales: 130 mil personas evacuadas durante los primeros diez días a partir del accidente; 200 mil muertos en Bielorrusia, Rusia y Ucrania; 40 por ciento más de cánceres sólo en Bielorrusia.
Por su parte, los daños económicos fueron millonarios, entre gastos en salud, traslado de personas, construcción del sarcófago protector del reactor, contaminación de los suelos, y un sinfín de otras erogaciones.
LOS NUMEROS DEL HORROR
Según estadísticas publicadas por el Ministerio de Sanidad de Ucrania, el porcentaje de casos de bronquitis crónica no específica y de enfisema aumentó del 300 por cada 10 mil habitantes en 1990, a más de 500 por cada 10 mil habitantes en 2004.
De acuerdo al informe citado, entre 1988 y 1999 se dobló la morbilidad asociada al sistema digestivo entre la población que aún vivía e zonas contaminadas, y se observó un aumento de las patologías digestivas en los niños.
El mal llegó también a los niños por nacer; el 43,5 por ciento de ellos, afectados cuando estaban en el vientre materno, desarrolló deficiencias inmunológicas de diversa gravedad.
En las zonas contaminadas se produjo también, un aumento de la morbilidad asociada al sistema sanguíneo del orden de 10 a 15 veces entre 1988 y 1999.
En 1993, más del 40% de los niños estudiados de la región de Gomel, en Bielorrusia, presentaba glándulas tiroides más grandes, mientras que en Ucrania se observaron daños de la glándula tiroides en el 35,7% de 3.019 adolescentes procedentes de las regiones de Vinnitsk y Zhytomyr, que tenían entre 6 y 8 años en el momento del accidente.
La mortalidad asociada a enfermedades del sistema endocrino, desórdenes nutricionales, trastornos del metabolismo y del sistema inmunitario entre los evacuados de la zona de exclusión y entre la población de las zonas contaminadas, era de más del doble comparado con la de toda la población de Bielorrusia.
El mundo conoció la noticia de la explosión tres días después de ocurrida, cuando ya la liberación de radiaciones a la atmósfera había recorrido un largo trayecto en territorio nacional e internacional.
Ese mismo 28 de abril el laboratorio de investigaciones nucleares de Dinamarca anunció que había ocurrido el accidente, y lo propio hicieron al día siguiente los medios de comunicación alemanes.
Los miles de evacuados de la ciudad de Pripyat, y también de sus alrededores, ciudad fundada en 1970 para albergar a los operarios, técnicos y personal jerárquico, de la planta de Chernobyl, que fueron obligados a abandonar sus hogares con la promesa de retornar en dos días, fueron los primeros y desgraciados testigos de la tragedia.
UN SARCOFAGO PARA EL CAOS
El 15 de noviembre de ese fatídico 1986, los soviéticos finalizan la construcción del sarcófago de más de 7 mil toneladas de acero y 410 mil metros cúbicos de cemento, destinado a aislar el reactor siniestrado, pero con un vida útil de sólo 20 a 30 años.
Esta circunstancia hizo que en 1997 se desarrollara el denominado Plan de Implementación del Refugio, auspiciado por los países del Grupo de los 7, más Rusia, la Unión Europea, y Ucrania, junto al Banco Europeo de reconstrucción y Desarrollo, una construcción cuyo objetivo es asegurar el aislamiento de las estancias radioactivas por 100 años.
La finalización del proyecto está prevista para el 2008, pero la buena noticia llegó catorce años después de la explosión, cuando tras una prolongada negociación internacional, se decidió el cierre del complejo.
El accidente consistió, básicamente, en una conjunción de fallas humanas y de diseño de la planta. Se originó en una serie de pruebas que, con el fin de mejorar la seguridad, se iniciaron en el reactor. La idea era verificar que la inercia de una turbina era suficiente, si se producía una interrupción abrupta de la alimentación eléctrica, para que los generadores mantuvieran en funcionamiento al sistema de refrigeración hasta que arrancasen los generadores diesel de emergencia.
La presión en los tubos subió rápidamente, provocando su ruptura. Estallaron, levantando el blindaje de la parte superior del núcleo.
Algunos fragmentos de combustible y grafito en llamas fueron lanzados hacia afuera, cayendo sobre el techo de turbinas adyacentes, causando una treintena de incendios. Para las 5:00, los bomberos habían apagado a la mayoría de ellos, con un terrible costo en vidas por la sobreexposición.
Luego de fracasar en su intento de inundar al núcleo, los soviéticos decidieron cubrirlo con materiales absorbentes de neutrones y rayos gamma (plomo, sustancias boradas, arena, arcilla, dolomita). Del 28 de abril al 2 de mayo, se dedicaron a hacerlo desde helicópteros. Cavaron un túnel por debajo de la central, para introducir un piso de hormigón y evitar la contaminación de las napas de agua subterránea. Así consiguieron que cesaran las grandes emisiones de material radiactivo.
El reactor fue finalmente recubierto con un “sarcófago” de hormigón, que provee un blindaje suficiente como para trabajar en los alrededores. Para evacuar el calor residual, se instalaron ventiladores y filtros.
La consecuencia inmediata del accidente fue la muerte de 31 personas, 2 por la explosión y 29 a causa de la radiación. Todas formaban parte del personal de la planta.
La explosión, contaminó gran parte de Europa y sobre todo Ucrania, Belarús y Rusia, donde 4 mil personas murieron de cáncer, según un informe de Naciones Unidas, mientras que Greenpeace y otros científicos elevan el cálculo a varias decenas de miles.

Según los ucranianos, la tragedia afectó a cinco millones de personas.
CONCLUSION
Harán falta 48.000 años para que 150.000 kilómetros cuadrados, recuperen los niveles de radioactividad anteriores al incendio del reactor 4 de esta central nuclear. Hasta dentro de 700 años, la tercera parte de ese terreno contaminado no se podrá utilizar para la agricultura y la ganadería. En una circunferencia de 30 kilómetros de radio, una zona alrededor de la planta, pasaran nueve siglos antes de que pueda volver a ser habitada por el hombre.
También son decenas de miles las víctimas de cánceres provocados por Chernóbil en los territorios contaminados. Está comprobado el sustancial aumento de los abortos involuntarios después de la catástrofe, así como el aumento de la mortalidad infantil en esas regiones en los años que siguieron al accidente de Chernóbil, lo que ha significado miles de víctimas más.
Afirma que los estudios científicos muestran que cerca de la mitad de los nacidos cuyas madres estuvieron expuestas a la radiación de Chernóbil durante el embarazo sufren de deficiencias en su desarrollo mental.

Esos niños también suman decenas de miles. Y no hay que olvidar que las consecuencias genéticas continuarán durarán siete o diez generaciones.

Qué es la ISO 9000??

•Octubre 4, 2009 • Dejar un comentario

Atendiendo a la necesidad que mis alumnos de cuarto año se informen, entre otras normas, de la ISO 9000, ya que tiene una gran relavancia en nuestro mundo industrial, es que les alcanzo en formato PDF dos archivos: uno es una reseña de la ISO 9000 y el otro es la norma ISO 9001- 2008 completa.

Introducción a la Geometría Descriptiva

•Noviembre 1, 2008 • Dejar un comentario

Viendo que en el campo del Dibujo Técnico, en nuestro país, se perdió una importante herramienta como es la Geometría Descriptiva gracias a la anteriormente fatídica Ley Federal de Educación, es que me animo a introducirla en el cuarto año de estudios técnicos de mis alunos.

Si bien es cierto que en el segundo año (antes llamado noveno año), se ven contenidos de Descriptiva, la madurez intelectual y los conocimientos previos requeridos para la abstracción que esta área requiere, no condicen con la edad de los alumnos que la estaban viendo. Por eso, ruego que las autoridades del Ministerio de Educación caigan en esta realidad, y que en los contenidos curriculares de la Ley de Educación Técnica (ya sancionada hace rato, pero esperando por la instrumentación requerida para aplicarla) estén contemplados.

Mientras tanto, para el estudio de mis alumnos les adelanto estos apuntes, los que iré ampliando según tenga tiempo.metodo-monge1

Tratamientos de Protección contra la Corrosión.

•Octubre 21, 2008 • Dejar un comentario

En este apunte se trata de manera sencilla cuales son los tratamientos protecctores contra la corrosión del acero más comunes.proteccion-contra-la-corrosion

Cómo escribimos un programa en Sinumerik 802 S/C?

•Septiembre 20, 2008 • 1 comentario

Esta es solamente una guía para realizar un programa básico. De acuerdo a la complejidad de la pieza, deberé usar más funciones o ciclos. De todas maneras, creo que es una buena manera de empezar.manual-de-programacion-en-sinumerik-802s

Como operar un control Sinumerik 802S/C…

•Agosto 6, 2008 • 9 comentarios

Si bien la programación y el manejo operativo de las máquinas a control numérico son parecidos, cada control tiene sus pequeñas diferencias.

Ademas, cada operador y cada programador tiene su propia manera de hacer las cosas.

Es por eso, que les acerco esta guía “express” sobre la forma de operar un Sinumerik 802 S/C.manual-operativo-sinumerik-802s

Si lo que quieren es un Manual completo en español, que es bastante más extenso, acá les dejo el mismo.Manual 802s torno

Concepto de Organización

•Mayo 26, 2008 • Dejar un comentario